2.2.2. Las estructuras del conocimiento
El conocimiento puede definirse como la información que hemos
acumulado por medio de nuestra percepción, descubrimiento o aprendizaje
de los objetos del mundo
que nos rodea. Esos objetos pueden ser concretos (por ej.: comida) o abstractos
(por ej.: belleza), y pueden denotar una relación
(por ej.: paralelo, igualdad, socio), una función (por ej.: fricción)
o una actividad (por ej.: mantenimiento preventivo).
En la investigación
terminológica, cada concepto es denominado
o designado por uno o varios términos, y se identifica por conjuntos de
características, llamadas también rasgos semánticos. (Para
más información sobre este tema, consulte ISO/FDIS 704: 2000, págs.
1-38.) Así pues, en terminología, las estructuras
del conocimiento están constituidas por conjuntos de conceptos interrelacionados que mantienen
diversos tipos de relaciones.
La imagen siguiente, extraída del CODE Graphical Browser, muestra los
conceptos con relaciones genérico-específicas (S), meronímicas
(Part), y no jerárquicas (Device), tal como proponen I. Meyer,
K. Eck y D. Skuce en Systematic Concept Analysis within a Knowledge-Based
Approach to Terminology (WRIGHT/BUDIN eds. 1997:110).
La tarea de establecer estos sistemas y estructuras incumbe principalmente
a los ingenieros del conocimiento y especialistas de cada campo
temático.
A los terminólogos toca
familiarizarse con este tipo de trabajo y ser capaces de utilizar dicha información sobre la clasificación
de los conceptos por definir
desde las primeras etapas de cualquier investigación
terminológica.
Tanto las enciclopedias, los manuales y los sistemas de gestión de la
información de algunas organizaciones, tales como los sistemas de clasificación
por campos temáticos disponibles en las bibliotecas o los diagramas
de representación del conocimiento elaborados por los especialistas,
pueden brindar a los terminólogos valiosa información acerca
de la estructura
del conocimiento especializado.
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