2.2.4. Campo primario y campo de aplicación
Otro principio primordial en la clasificación por campos
temáticos es la distinción entre un campo primario y un campo de
aplicación. Los conceptos de una especialidad pueden aplicarse a varias
disciplinas, sin que ello implique que dejen de pertenecer al campo
temático primario. Si su base
de datos terminológica permite incluir más de
un campo temático por ficha
terminológica, deberá indicar
en primer lugar el campo primario. Por ejemplo, la "química" es
el campo temático primario del término "cloro",
que designa un compuesto químico específico. Sus campos de aplicación
pueden pertenecer a las industrias que producen agentes de blanqueo y limpieza,
explosivos, tintes, medicamentos, plásticos, venenos, etc. No debe atribuir
al concepto "cloro" un campo temático como por ejemplo "piscinas"
o "albercas",
a pesar de que se trata de un compuesto químico utilizado para limpiarlas.
"Productos de limpieza" sería un campo de aplicación más
pertinente.
Es
importante resaltar que el campo temático al que pertenece el concepto
de forma inherente no es necesariamente el campo temático del texto del
que se ha extraído el término.
Las disciplinas conexas y las tecnologías convergentes pueden compartir
algunos conceptos. Por ejemplo, la infografía comparte con la geometría
la terminología relativa a las formas y gráficos, y con la informática
la terminología de la representación de datos.
En ocasiones, un
mismo concepto puede recibir distintas designaciones en función
del campo temático en que se utilice, o el mismo término puede
designar conceptos diferentes en otras especialidades. Por ejemplo, el término "puente"
designa un tipo de prótesis en terminología dental y un tipo de plataforma
en terminología naval. En estos casos, la indicación del campo
temático
en fichas terminológicas uninocionales resolverá cualquier ambigüedad
para los usuarios que consulten la base
de datos terminológica.
Los sistemas
de clasificación evolucionan a fin de reflejar los progresos
que se han producido en cada campo de actividad. Esta evolución puede conllevar
a la aparición de nuevas disciplinas, la migración de conceptos de
una disciplina a otra, o la desaparición, fusión o diferenciación
de determinados conceptos o designaciones. Por ejemplo, la bioética designa
una nueva disciplina que combina los conceptos de la biología y la ética,
y sus respectivas terminologías, en el estudio de los problemas éticos
que plantea la investigación biológica sobre el transplante de órganos,
la ingeniería genética, la inseminación artificial y otras
técnicas de reproducción. Estos cambios pueden justificar la asignación
de dos o más campos temáticos a un concepto en una misma ficha
terminológica.
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