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persona con discapacidad vs. minusválido, inválido,
impedido
Leandro Despouy en el informe Los derechos humanos
y las personas con discapacidad, publicado por la ONU en 1993,
menciona que la fuerte controversia que existe en español por
cambiar la terminología
y en consecuencia la ideología de las personas con respecto
a las "personas con discapacidad" no parece plantearse con igual
vigor en otros idiomas. En español, dice Despouy, existe una
multiplicidad de términos para designar a las personas con
discapacidad: "minusválidos", "inválidos", "impedidos", "incapacitados",
etc., si bien cada expresión tiene su propia connotación,
algunas veces se usan en forma indistinta y en muchos casos entrañan
una verdadera desvalorización de la persona.
Así pues, la "minusvalía", según la
Real Academia de la Lengua Española, implica una disminución
del valor de algo o alguien; la "incapacidad", la falta de capacidad
para hacer o aprender una cosa.
María Moliner, en su Diccionario de Uso del Español,
consigna al término "impedido" como sinónimo de inútil,
mientras que Despouy comenta que la palabra "inválido" quiere
decir "falto de valor".
En un contexto donde lo "políticamente correcto" gana
cada vez mayor importancia y donde se tiende a desalentar toda referencia
que
califique a la persona mediante sus limitaciones funcionales, Despouy
propone utilizar el término "persona con discapacidad".
Despouy
recomienda "discapacidad" (palabra formada con el prefijo dis que
señala una distinción o una diferencia) por reflejar con
mayor claridad y rigor científico una capacidad distinta de la
normal. Además sugiere que al anteponer a la palabra "discapacidad" la
expresión "persona con" se evita toda connotación peyorativa
pues, al no sustantivar adjetivos como deficiente o discapacitado, se
salvaguarda la sustantividad de la persona y el carácter adjetivo
de la discapacidad.
G.G. –20012106
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